Correcta aspersión para el éxito del control químico

La calidad de la aplicación del atomizo es esencial en el control químico de las enfermedades del café. Se puede conocer bien la enfermedad, elegir el mejor fungicida, hacer la aspersión a tiempo, pero si la calidad de la aplicación no es la mejor, se fallará en el control de la enfermedad.

Para obtener los mejores resultados debe prestarse atención a estos 5 factores:

  1. Distribución y uniformidad

La mejor cobertura se logra cuando se deposita el producto por igual y en cantidad suficiente en la superficie de las hojas en la parte superior, media e inferior de la planta. Por eso se deben usar equipos en buen estado, dosis indicadas y métodos adecuados de aplicación que logren el tamaño de gotas apropiado y la mejor distribución.

Además, la aspersión debe adaptarse a las características y requerimientos de cada cafetal. Por ejemplo, si hay pendientes se recomiendan las terrazas para facilitar el paso del operario y lograr la cobertura en toda la planta. Hay que mantener podas por lote y por hilera que permitan mayor espacio y plantas de menor altura.

También se deben evitar altas densidades de siembra pues no se tendría una distancia de 20 a 30 cm entre la boquilla y las hojas, impidiendo el ángulo necesario para alcanzar una buena cobertura. Se sugiere establecer árboles de sombra en la misma hilera de café; además, hacer un buen manejo cultural como buenas distancias de siembra y deshijada después de la poda.

  1. Calidad de la cobertura y de la aspersión

Se logra una cobertura eficiente cuando vemos gotas pequeñas bien distribuidas y adheridas en la cara superior e inferior de las hojas, sin que haya escurrimiento. Hay que evitar la aplicación cuando la temperatura ambiente es elevada, pues se evapora el producto. Para evitar esa evaporación e incrementar la absorción, se usan aceites y, para mejorar la adherencia, se recomiendan aditivos.

  1. Momento de la aplicación

Para un control correcto en la prevención de daños severos o moderados, es importante el diagnóstico exacto de la enfermedad. Por eso es fundamental tener clara la condición del cafetal y la época para utilizar los insumos y recursos económicos correctamente para que el control de la enfermedad sea el más exitoso.

  1. Tipos y dosis de productos

Se debe seleccionar adecuadamente el tipo de boquilla y regular la presión del equipo. ES recomendable aplicar en el momento oportuno y usar la dosis y cantidad de agua apropiadas para lograr la densidad y tamaño de gotas recomendados para mojar bien el follaje y conseguir una mayor protección.

  1. Condiciones climáticas durante la aspersión

Se sugiere atomizar en la mañana cuando las hojas están secas para que el producto pueda adherirse y penetrar bien. Además, la temperatura fresca reduce la evaporación, aumenta el tiempo de absorción y se evita el riesgo de intoxicaciones. Se debe evitar el rocío antes de la aspersión y la lluvia después de la misma.

No se debe atomizar cuando hay viento pues afecta la distribución uniforme de las gotas en todas las hojas o las puede secar muy rápido, reduciendo la penetración y generando pérdidas en los fungicidas.

Fuente:

Ingeniero Miguel Barquero

Unidad de Fitopatología, CICAFE

Instituto del Café de Costa Rica

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